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Pere Renom

«No te dimos un lugar fijo, ni faz propia, ni un oficio peculiar, Oh Adán!, porque el lugar, la imagen y los empleos que desees para ti, estos los tengas y poseas por tu propia decisión y elección […] Ni celeste, ni terrestre te hicimos, ni mortal ni inmortal, para que tú mismo como modelador y escultor propio, más a tu gusto y honra te forjes la forma que prefieras para ti.»

Giovanni Pico della Mirandola - De la Dignitat de l'home

Arqueología de un naufragio

publicado el 9 01 2019

En el siglo I aC, un barco romano que navegaba por la Costa Brava (Girona) se vio sorprendido por un temporal, chocó contra las islas Formigues y naufragó. Sus restos se conservaron intactos a 45 m de profundidad durante 2.000 años. El Centro de Arqueología Subacuática de Catalunya (CASC) lleva a cabo una campaña de excavación para estudiar el cargamento de cientos de ánforas y entender el proceso de construcción de la nave. Hasta ahora se creía que los barcos romanos no podían navegar por el Atlántico, el análisis de miles de ánforas demuestra que sí, que mantenían rutas marítimas hasta Britania y Germania.
Intervienen Gustau Vivar, director del CASC, Rut Geli, arqueóloga del CASC, Caterina Aguer, restauradora del CASC, Xavier Rubio, profesor de arqueología de la Universidad de Edimburgo y Pere Izquierdo, arqueólogo de los Museos de Sitges.